Escenifica una escena del Evangelio de San Juan (Jn 19, 5) en la que Jesucristo es condenado a muerte ante la multitud en el Pretorio. Según el evangelista, «salió Jesús llevando la corona de espinas y el manto púrpura. Y Pilatos Y les dijo: ¡He aquí el hombre!»; pasaje resumido comúnmente con el latinismo Ecce Homo. En este caso, Morales representa al Salvador coronado de espinas centrando toda la atención en la mirada sumisa, lo que nos remite al Evangelio de Mateo (Mt 27, 28-29), cuando dice: «y desnudándole, lo cubrieron con un manto de escarlata, y le pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha».
Ca. 1570
Óleo sobre tabla de roble
37,5 × 27,6 cm